sábado 19 de marzo de 2011

Él es su sueño


Él es su sueño, su despertar, vive en ella, en sus locos pensamientos, ocupa la totalidad de su corazón, su héroe que la rescata en cada batalla, valiente caballero que cabalga entre las estrellas cruzando el cielo para encontrar ese lucero que ilumine su vida. El villano que le robó su frágil corazón, lo alimenta con sus dulces palabras, lo acuna cada noche entre sus manos mientras le recita poesías de amor, lo arropa con su vivo calor, lo mima acariciándolo con sus manos y lo protege poniéndolo junto al suyo. Juntos laten. ¿los escucháis? ¿sentís su fuerza? se dejan ver a la luz del sol, ellos brillan más, se vislumbran entre el firmamento, ninguna estrella supera su luz, desafían la fortaleza del mar, se mezclan entre las olas, provocando remolinos, es descomunal su bravura, no tienen límite ni fin.

Ella, en su mente se introduce, se pierde entre tantas maravillas que alberga, le cuenta historias fantásticas en las que la corona reina por una noche, sirena de sus mares o princesa de su castillo.

Su mirada le hipnotiza, despierta su pasión, agarra sus músculos fuertes y robustos entre sus delicadas manos, tiembla al notar su viveza, moreno de sus ojos, que hace que brillen más que nunca, fruto de sus creaciones más sensuales y perversas, dulce tentación que desafía cada noche.

Es como el chocolate, lo saborea poco a poco, mordiendo cada trocito de su cuerpo, lamiendo y saboreando su dulzura, derritiéndose en sus labios, en su ávida lengua, en su boca hambrienta, excitándole hasta la locura, llevándola hasta el límite.
Desea que nunca se agote, que sea siempre su inagotable inspiración, lo convierte en todo que su imaginación alcanza, en rey, su rey, en mago que le enseña el poder y la magia que tiene la ilusión de soñar, en capitán de su barquita, que rema sin cesar, sin descanso hasta alcanzarla…

Con sus suaves manos la acaricia, con sus manos la levanta, las entrecruza con las suyas y forman inconfesables historias. Con sus hábiles manos moldea la muñequita de porcelana, pinta sus rojos labios, sus verdes ojos de cristal, la espolvorea de polvo blanco hasta conseguir que ilumine su piel, luego le sopla y ella pestañea cobrando vida.

1 comentarios:

  1. Lo mejor del relato es el final.
    ...luego le sopla y ella pestañea cobrando vida.
    Está lleno de vida.
    Precioso cómo siempre sueles escribir. Besossssssssssssssss.

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