
Es la hora de despertar. Camino por las calles, me mezclo entre la multitud, cojo el tranvía que atraviesa la ciudad, miles de colores brillantes, vivaces, atrevidos, titilantes, mezclados con el ruido de los coches, el pitido de una moto, el del tren que recorre la vía, el pedaleo de la bici del niño que corre a toda velocidad entre la gente, la música que sale de la habitación de la chica del cuarto, la batería que hace sonar su vecino, el timbre del tercero, la canción que tararea el hombre de la ducha, el chasquido de las palomitas del cine de la esquina, miles de ruidos se mezclan en la ciudad cobrando vida. Gente de todas las razas, color, ideas, edades, miles de pensamientos y sentimientos se entrecruzan.
Los maniquís de los escaparates me sonríen, yo les guiño un ojo. Las farolas se doblan haciendo una reverencia cuando me ven pasar ¡qué gentiles son! parpadean para saludarme. Otras se disponen delante mía bailando claque, ¡qué simpáticas son! Las luces de neón se apagan y encienden, se despiertan, las letras salen del cartel a lo largo de la calle. Toda la ciudad cobra vida.
La electricidad recorre mi cuerpo…Me entran ganas de saltar y bailar entre la multitud. Lo hago. La gente se queda mirando, ¿qué importa? estoy contenta, se me nota ¡Empieza mi función! Hoy toca despertar, salir de mi caparazón, ¡sonreir a ti, a mi y a la vida! porque hoy es mi día.
¡Solo quiero un regalo, te quiero a ti hoy, mañana y siempre!
!Eso..eso! Despierta a la vida. Felicidades por este día y haz lo que has dicho..¡Sal del caparazón! y que empiece la función
ResponderSuprimirBesos a tutiplen Nesy.